La integración de Venezuela al bloque Mercosur avalada por Argentina y Brasil, ha sido uno de los temas que ha tomado relevancia, luego de la suspensión de Paraguay, tras expresar su rechazo a la destitución del presidente Fernando Lugo.
Ante esto Luis Almagro, canciller uruguayo, expresó el descontento de su país con esta decisión. “Para nosotros no era el momento (para el ingreso de Venezuela) y no debía implementarse en estas circunstancias y tenemos fundamentos jurídicos y políticos éticos al respecto, los cuales pusimos de manifiesto durante todo el día jueves en las negociaciones”, manifestó, poniendo en tela de juicio la legalidad del procedimiento.
De la misma manera, Danilo Astori, vicepresidente uruguayo, calificó de “agresión institucional” y “herida institucional muy importante, quizás la más grave de los 21 años del Mercosur”, ya que sostuvo que fue parte de una negociación de que se llevó a cabo con los mandatarios de Argentina, Brasil y Uruguay.
Sin embargo, las posiciones del gobierno argentino y brasileño se mantuvieron firmes y defendieron dicho proceso, afirmando que no existió ninguna presión por parte de otro país para el ingreso de Venezuela a este bloque comercial, tal como lo afirmó el representante uruguayo.
