Hasta el año pasado eran pocos quienes en el mundo pensaban que Hugo Chávez dejaría el poder tan fácilmente. Venezuela lo tenía como gobernante desde el 2 de febrero de…1999 y el hombre que enarbola la llamada “Revolución Bolivariana” tenía planes, incluso, para la próxima década. Hoy, el maldito cáncer, parece haber movido las tuercas del futuro venezolano.
Por: Gustavo Talavera gtalavera@siete.pe
La pregunta que muchos se formulan en el ambiente político, militar y diplomático internacional es: ¿cómo sería un escenario venezolano al día siguiente de una eventual desaparición de Hugo Chávez?
Las proyecciones son diversas, las más radicales hablan de enfrentamientos entre la sociedad venezolana que ha vivido polarizada bajo la figura de este militar, admirador de Juan Velasco Alvarado, y cuyas amistades han resultado peligrosas para Estados Unidos.
Empero, el futuro empezaría a configurarse el próximo 7 de octubre, fecha en que los venezolanos decidirán en las urnas si es que Chávez, quien fue operado quirúrgicamente en Cuba por una lesión cancerosa, prolonga su estadía en el poder.
Muchos, incluyendo al Premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa, creen que Henrique Capriles, de Mesa de Unidad Democrática (MUD), es el candidato opositor que rompería el maleficio y podría ganarle a Chávez.
En fin, el tiempo…el cáncer, que no privilegia a poderosos, podrían tener un papel fundamental, en un juego en el que, esta vez, Hugo Chávez empezaría a perder la ventaja que lo acompañó por muchos, muchos y muchos años.
“Con o sin Chávez habrá una lucha por el poder…”.
El internacionalista y catedrático peruano Óscar Vidarte nos brinda una opinión, sin medias tintas, sobre el futuro próximo de una Venezuela, en cuyo horizonte, tal vez, la imagen del poderoso Hugo Chávez empieza a diluirse.
¿En el contexto electoral que se vive en Venezuela, qué pasaría si muere Hugo Chávez?
La salud del presidente Hugo Chávez nos plantea un nuevo escenario político sobre lo que podría pasar en Venezuela. Con un Chávez sólido, con mucha vitalidad, habría sido casi seguro en una reelección a corto plazo, porque básicamente controla los medios, la oposición se encuentra perseguida, controla el presupuesto público y todos los programas sociales; con eso es fácil lograr una reelección. Sin embargo, la enfermedad de Chávez ha cambiado completamente el panorama.
Digamos que, en un escenario A, su salud empeora y tiene que elegir a un delfín. Habría que ver cuál es su capacidad de arrastre y ver la política que adopte Chávez, que sin duda será la política populista: “estoy enfermo, he dado todo a mi patria, vote por mí…” y ese tipo de mensaje emocional que se usa en todas las elecciones del mundo. Sea él o su delfín, se podrían ver favorecidos.
El escenario B es pensar en qué pasa si fallece antes de las elecciones. Obviamente vendrá el caos político porque, lamentablemente, detrás del gobierno de Chávez hay una estructura que va a querer permanecer en el poder. Es una estructura autoritaria, muy cerrada que no permite el juego democrático.
Yo creo que la persona que se alce va a crear una lucha intestina con el grupo que se quede. Esto puede llevarnos a una profundización o radicalización de las medidas autoritarias.
Y el escenario C es si postula, pero fallece después y, en mi opinión, será lo que pasará. Lo que hará es elegir a un delfín que lo suceda. La pregunta que se nos presenta es saber ¿quién será? Algunos hablan que podría ser el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, que pertenece al ala moderada, o también su hermano que es del ala dura. Eso nos dice que de todas maneras habrá una lucha por el poder. Con o sin Chávez, habrá una lucha por el poder. Lo que intentará hacer es ganar y dejar un reemplazo que pueda continuar su proyecto y el de la gente que está con él.
¿Qué papel está tomando la oposición venezolana?
La oposición venezolana que era sumamente dispersa, con candidatos de todas las tendencias, desordenada, con poca capacidad de empatía con el pueblo, hoy en día es todo lo contrario. Después de doce años ha logrado una oposición articulada. En las elecciones primarias que tuvieron hace poco contaron con tres millones de votantes, lo que representa que hay un gran interés en buena parte de la población que quiere un cambio. El problema de la oposición es que, para muchos sectores de Venezuela, sigue simbolizando el clásico bipartidismo que tuvieron desde los 50 hasta la llegada de Chávez y que llevó a Venezuela a ser un país del segundo al tercer mundo. Parte de la existencia de Hugo Chávez es que aparece en una Venezuela del tercer mundo y parte de su crítica es cómo se pudo llegar a esto. Una de las primeras propuestas de Capriles, el candidato seleccionado de la oposición, es “yo no voy a tocar los programas sociales”. Estamos hablando de tremendos programas que son carísimos. Además se pinta como candidato de centro izquierda enfrentado a un candidato de ultra izquierda. El problema es que esta oposición es muy diversa, donde hay todo tipo de sectores. Ahora pueden estar unidos en contra de Chávez, pero la pregunta es cómo la Mesa de Unidad Democrática puede articularse y ser un gobierno.
¿Podría ser que la enfermedad de Chávez sea una estrategia para ganar votos?
Todo es posible en la política, pero existen demasiados indicios para creer lo contrario, indicios de la embajada americana, desde agencias independientes, de agencias de seguridad. Los wikileaks no lo hacen los allegados de Chávez, lo hace una agencia de seguridad privada que trabaja para el gobierno de EEUU que para dar esa información ha pasado por muchas fuentes. No creo que dé una información con tantos elementos y tantos datos sobre el tipo de cáncer, cuánto tiempo dura, el tipo de tratamiento que tuvo; son datos muy puntuales. Hay muchos indicios en la realidad, aparte de los mismos indicios físicos del presidente Chávez; además, ha cambiado patrones de conducta que mantuvo por más de una década: salir en televisión todos los fines de semana, salir continuamente ante cámaras y dar discursos largos de dos o tres horas. Pues todo eso acabó en los últimos seis u ocho meses y me parece que no es casualidad.
¿Cómo se vería afectado el bloque izquierdista en la región?
Yo no creo que se vea muy afectada la región, si bien hace unos años nosotros podríamos hablar de un bloque chavista. Hace unos 5 o 6 años se hablaba de una izquierda versus izquierda, Brasilia versus Caracas. Eso era importante mientras Chávez ejercía una función prioritaria con un gran dominio de la escena política venezolana. Era una Chávez con unos precios del petróleo muy alto y con una percepción muy activa en toda la economía. Era sólido y vigoroso.
Venezuela es un país con crisis económica, política y social. Un país fracturado, con muchos problemas como la corrupción, donde vemos que el papel de la política exterior venezolana es muy débil. Completamente distinto con lo que fue hace 4 o 5 años. Ya no tiene el mismo peso regional y los precios del petróleo no son los mismos. Todas estas características nos dan a entender que si bien se puede hablar de un bloque chavista con Ecuador, Bolivia y Nicaragua, pensar hoy que desde Caracas se mueven los hilos de poder de otras naciones no es cierto. Hablar, hoy en día, de una izquierda versus izquierda no es real. Un eje que se sustenta en el papel de Caracas sobre otra región no es real. El final del proyecto de Hugo Chávez no creo que sea un elemento desestabilizador para proyectos que se encuentran bastante consolidados, como el boliviano o ecuatoriano. Cada proyecto es diferente, ya sea más o menos autoritario o más o menos populista, no dependen de la presencia de Caracas.
¿Cómo se verían afectadas las relaciones con Perú?
Las relaciones con Perú en el gobierno de Chávez no han sido las mejores. Definitivamente, su presencia en la última década no compatibilizó con los gobiernos que tuvo. A pesar de eso, en los últimos tiempos, desde el final del gobierno del presidente García, el Perú ha vuelto a acercarse a negociar un tratado de libre comercio. Con la presencia del presidente Humala se han vuelto a establecer vínculos. Todavía son muy tenues, pero se han vuelto a establecer. Ahora, con la salida de Chávez, cuánto podría cambiar, todo depende de quién entre después de él.
Cuba, para muchos, es un símbolo, ¿podría sobrevivir sin el apoyo de Chávez?
La misma pregunta se la planteó Cuba cuando desapareció la Unión Soviética y sobrevivió. Cuba funciona con apoyo de la cooperación petrolera de Venezuela. Pero si comparamos el nivel de dependencia que tenía Cuba con la URSS a inicios de los 90 con Venezuela hoy, la dependencia con la URSS era mucho mayor y sobrevivió. No dudo que Cuba pueda sobrevivir. Sus problemas son otros… Se verá afectado, pero la ausencia de Chávez no será el fin del régimen.


