Los griegos están reacios a pagar impuestos, por el momento, hasta que estén seguros de que su país permanecerá en la Zona Euro. Como resultado, el estado griego ha tenido una caída de entre 15 y 30% en las oficinas de impuestos.
“La gente está suspendiendo algunos pagos porque estamos en periodo pre-eleccionario y también debido a la incertidumbre derivada de una potencial salida griega del euro”, dijo el funcionario del ministerio de Finanzas, en condición de anonimato.
