El Coliseo romano está inclinado 40 centímetros sobre su lado sur. La causa más probable de esta inclinación son las “vibraciones” provocadas por los vehículos, el metro e, incluso, los helicópteros que diariamente pasan cerca a la atracción histórica.
El ministro de Bienes Culturales italiano, Lorenzo Ornaghi, explicará los detalles de la obra de restauración junto con empresario italiano Diego de la Valle, que aporta la financiación para el proyecto.
Durante los trabajos, el Coliseo no interrumpirá su actividad y podrá ser visitado por los turistas.
