Esta semana

síguenos en twitter

Síguenos en Facebook

TBC en Lima y Callao. Regresa la enfermedad de los pobres

Cada año hay 22 000 nuevos enfermos de tuberculosis en el país. Actualmente hay cerca de 300 mil infectados y el 56% de casos reportados está en el cinturón de pobreza de la capital.

Las estadísticas son siempre el reflejo de un momento de la historia y sirven como herramienta para tomar decisiones. En el Perú, los estudios sobre salud siempre dejan que el asombro se regodee. Las Naciones Unidas reconocen que la tuberculosis es la segunda enfermedad mortal infecciosa en el mundo y cobra mas de un millón 800 mil vidas cada año. En nuestro territorio, según cálculos establecidos por la Organización Mundial de la Salud, en el 2010 había entre 250 y 290 mil casos de tuberculosis.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que es tratable y curable. Documentadamente existe hace unos veinte mil años –aunque algunos la sitúan en más de medio millón–, y cada año cobra más de 50 mil muertos en el continente americano. Si bien este mal está más cerca de los que menos tienen, no reconoce edades, sexo o condición social.

No es un secreto que el combate a este mal depende de la participación activa de toda la sociedad, pero principalmente del Estado. Tampoco es un secreto que ha habido desatención y las cifras lo corroboran: entre 1991 y el 2005 solo se invirtieron aproximadamente tres millones de dólares. Sin embargo, gracias a diferentes denuncias públicas que atrajeron la atención de las autoridades sanitarias internacionales, en el periodo 2005-2008 el aporte estatal pasó a bordear los diez millones de dólares, destinados principalmente al diagnóstico y tratamiento, con lo que se ha logrado reducir el creciente volumen de infectados. La máxima tasa de enfermos se produjo en el año 1992, cuando se reportó 256,1 x 100,000 habitantes, y para el 2007 fue 125,1 x 100,000 habitantes.

Años de olvido

“La tuberculosis es una enfermedad que refleja directamente a la pobreza, y en los últimos 20 años se le dejó en el olvido, porque no es un mal explosivo como otros que llaman la atención de la opinión pública por su agresividad”; esta definición pertenece al doctor Alberto Galloso Villaflor, exdecano del Comité Regional III-Lima, del Colegio Médico del Perú. Desde hace dos años, el galeno encabeza el Comité para el Control de la Tuberculosis en Lima, junto con diez profesionales de la salud.

La investigación que ha realizado permite reafirmar conceptos basados en realidades muy duras. Por ejemplo, que la TBC es enfermedad de los pobres, pero que “si el Estado no hace bien su trabajo se extenderá a todos los estratos sociales sin que se pueda detener”. La razón es concreta: a este mal se le combate con medicamentos por determinado tiempo, y mediante la educación de toda la sociedad”.

Dr. Galloso, socialmente hablando, ¿cómo definiría a la tuberculosis?

Se trata de un mal de la pobreza. Se presenta en zonas muy precisas de la capital. Según el documento publicado por el Colegio Médico, basado en una investigación seria, la mayor incidencia de contagio de la TBC se da en El Agustino, San Juan de Lurigancho, Puente Piedra, Comas, La Parada y Gamarra. A estos lugares llegan muchas personas del interior del país, trabajan un tiempo y se van. Dadas las condiciones, principalmente en los centros de trabajo, donde hay hacinamiento y poca ventilación, se convierten en focos de difusión tuberculosa.

Existen algunos locales comerciales e industriales ubicados en sótanos o en lugares muy cerrados donde se fabrican prendas, en los cuales el bacilo se difunde por el aire. Cuando una persona enferma tose o escupe, este microbio puede quedar vivo hasta por tres días si no hay ventilación. Si encuentra a una persona mal alimentada, con deficiencias de limpieza personal y en casa, la posibilidad de que se convierta en su receptor es casi segura.

Peligro 15 días con tos

El diagnóstico científico de esta enfermedad, que pronto será declarada erradicada en Canadá y Cuba, ha variado con los años. Aunque sin haberse desarrollado investigaciones tan importantes como las hechas para el VIHSIDA, en la última década los paquetes para tomar las pruebas de esputo permiten determinar el tipo de bacilo y el estado del paciente para determinar el tratamiento necesario.

¿Por qué se han hecho más investigaciones científicas sobre VIH-SIDA y no sobre TBC?

Como esta es una enfermedad del Tercer Mundo, no se ha invertido tanto dinero en la investigación. Aunque existen países desarrollados como Estados Unidos que todavía no han erradicado a la tuberculosis. La lentitud con la que se expande la TBC hace que no se le tome muy en cuenta para hacer más investigaciones. En el Perú, hasta 1994, hubo un buen desempeño de los programas contra la TBC, pero se descuidó entre esa fecha y el 2002. Entonces, los indicadores que descendían entraron en una fase de meseta que permitió a la enfermedad cobrar nuevos bríos.

¿Cómo están actualmente los programas contra la enfermedad?

Están caminando mejor que años atrás. Aparentemente hay una mayor determinación a enfrentar el problema, pero no es un asunto solo del Minsa. La falta de programas de educación pública ha provocado que el principal síntoma de la tuberculosis no se tome en cuenta: si una persona tose frecuente y persistentemente durante quince días o más debe ir al médico cuanto antes. Si requiere de tratamiento, debe seguirlo sin fallar durante seis meses, de lo contrario el paciente se convertirá en un enfermo “drogorresistente” y el tratamiento necesitará medicinas más fuertes y por más tiempo. A este segundo estadio es al que los médicos no quieren llegar.

La sociedad contra la TBC

Los estudios hechos por los organismos internacionales de salud han planteado soluciones viables para combatir la tuberculosis, sobre todo viéndolas de forma integral, desde el trabajo en las cárceles hasta la enseñanza a los niños para que el conocimiento se repita en el hogar.

¿Y de qué manera se debe actuar, quién lidera la batalla?

La mejor y casi la única solución es la planteada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que proponen que el Estado articule a todos sus estamentos con las fuerzas vivas de la sociedad para enfrentar a la TBC. Si se quiere ser inclusivo, hay que hacer que cada parte del gobierno haga su trabajo. Vivienda, Salud, Defensa, Justicia, todos están implicados en el combate contra la tuberculosis.

La solución es multisectorial para que la salida de la pobreza también sea permanente y no se repita. El Plan Estratégico Multisectorial de la Respuesta Nacional a la Tuberculosis en el Perú 2009 – 2018 reconoce esta solución y hace todo lo posible por aplicarla, pero se requiere de una decisión política del más alto nivel. Debe ser parte de una política de Estado que le dé continuidad y seguridad en el tiempo a fin de que la población no sufra más el olvido traducido en una enfermedad mortal.

¿Cuáles son los peligros de la tuberculosis actualmente?

En principio, es un reto detener la curva de crecimiento de la TBC. Cada año hay más de 22 mil casos nuevos en todo el país y que cada enfermo de tuberculosis puede contagiar a diez personas… la cifra es espeluznante. Pero sería terrorífica si tomamos en cuenta que un buen porcentaje no se cura en el plazo establecido y desarrolla la inmunodrogodependencia.

En ese momento la posibilidad de que la tuberculosis deje de ser una enfermedad solo de los pobres e invada a los demás estratos sociales aumenta notoriamente. Si todos en el país nos ponemos de acuerdo, la posibilidad de reducir la tasa general de incidencia de la enfermedad en 30% en cuatro años es un hecho, pero debemos hacerlo todos.

… También enferma a los medicos

Las condiciones en las que trabajan los colocan en riesgo de contraer la tuberculosis. Aproximadamente el cuatro por ciento del total de tuberculosis (TBC) que se registra en los pacientes del Perú, está entre los trabajadores de salud. Los médicos y enfermeras, seguidos por técnicos y otro personal, han sido contagiados por atender a pacientes con esta enfermedad que se transmite por vía oral o respiratoria.

Según el doctor Dante Añaños Castillo, miembro del Comité Ejecutivo del Colegio Médico del Perú, esta es una estadística bien alta comparada con otros países que no pasan el 0.05% o máximo el 1%. Esta alarmante cifra, aseguró, es el resultado de la falta de bioseguridad, infraestructura, equipamiento y medios necesarios para prevenir este riesgo en el personal médico.

Paradójicamente, dice el doctor César Palomino Colina, presidente de la Federación Médica Peruana, los médicos no reciben de manera concreta y formal un seguro complementario adecuado por trabajo de riesgo. “La ley del trabajo médico N.° 559, señala que los médicos que trabajan para el Estado lo deben hacer en condición de nombrados. Esta ley se obtuvo luego de 100 días de huelga médica, sin embargo hoy existen más de 3500 médicos contratados por Contrato Administrativo de Servicios (CAS) a nivel nacional”.

Según los dirigentes, los galenos de zonas consideradas de pobreza como Puno, Arequipa y Tacna ganan entre 850 a 1200 nuevos soles por jornada completa, los contratados por CAS no tienen derecho a capacitación, si quieren capacitarse los despiden y si el médico se enferma no le dan el descanso médico correspondiente, a las médicos les reducen los descansos por maternidad, solo les dan la mitad.

En el MINSA son cerca de 15,500 médicos a nivel nacional, de ellos 3,500 son contratados por CAS, cerca de 12 mil son nombrados. Un médico de quinto nivel con 25 a 30 años de ejercicio gana 2,800 soles; el médico de primer nivel recibe un sueldo de 2,400 soles. Para que un médico alcance un sueldo de 3,300 nuevos soles debe esforzarse mucho: trabajar horas adicionales, hacer guardias, trabajar domingos y demás, sólo así puede aspirar a pasar los 3,000 nuevos soles.

El presidente de la FMP dice que se ha planteado que el médico nivel uno gane 7,200 nuevos soles y el médico de quinto nivel un promedio de 14 mil nuevos soles, “esto será parte de la tratativa con el Ejecutivo y veremos hasta donde se avanza, pues es cierto que es un problema que viene desde hace 20 años, pero ya hemos tocado fondo y no podemos seguir así”, sentenció.

Notas relacionadas

Segundo Tapia: Somos el cuarto país con la más alta tasa de tuberculosis de la región




Galería de fotos

Galería de videos


Ediciones Anteriores


Todos los Domingos tu Semanario Siete
POLÍTICA, ECONOMÍA, SOCIEDAD Y CULTURA